Dramatis personae: Ángel, Antonio, Hilda (amiga de Juan Carlos y María José), José María P., Juan Carlos, Luz, Mari Ángeles, María, María José, Myriam, Pilar, Teresa, Vuestro Señor Abad.
En aquel tiempo, los Fratres se reunieron para su tradicional celebración de la Navidad. El lugar elegido para el almuerzo fue el refectorio del Hotel Sercotel Doña Carmela, disponiéndose al efecto dos grandes mesas para la Congregación de Venerables, que lucían sus mejores hábitos para la ocasión. Ricas viandas, buenos caldos, estupendo humor, brindis y tertulia, que proporcionaron un ágape navideño distendido y placentero.
Este año era la primera vez que la Abadía jugaba Lotería de Navidad. La Venerable Hermana Mari Ángeles, que se había ofrecido para ello, se ocupó de proveernos en aquel solemne acto de diez décimos del número 78580, y los repartió a demanda de los Fratres, según estos habían indicado con anterioridad.
Por su parte, el Venerable Hermano Antonio "El Maestro" tuvo la generosa iniciativa de regalar un reloj de bolsillo a cada Frater. Pueden Vuesas Reverencias contemplar en las fotografías cómo Vuestro Señor Abad lucía el suyo con venerable enorgullecimiento.
Y para terminar de cuadrar una celebración perfecta, los Hermanos terminamos tomando café en el cercano Katrina Lounge Bar, al que pertenece la imagen que ilustra esta reverenda crónica. Nótese que algunos Fratres esquivaron el café y se entregaron directamente a tóxicos varios.
Tras el café y los tóxicos, los Venerables nos retiramos a la Abadía con la satisfacción de haber celebrado entrañablemente la Navidad, como manda la recta Regla de nuestra Orden.
P.S.- El 78580 no tocó, pero la ilusión también crea hermandad.

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