En aquel tiempo, los Fratres eran muy bailongos (bueno, Vuestro Señor Abad no, por supuesto), así que íbamos todos los sábados al Pub El Palco Café & Copas, donde bebíamos algún tóxico y pasábamos después al local contiguo, a practicar los bailes de salón.
Un día, una señorita que estaba promocionando un licor nuevo que se llamaba Jägermeister (el licor, no la señorita), ofreció una consumición gratuita en una probeta de plástico para cada uno. Además hacía una foto con una Polaroid a los que aceptaran probar la bebida.
Y así posaron los jovencísimos Fratres. La señorita, cámara en mano, enfocó y dijo: "A ver, Venerables, digan Jägermeister..."

Juventud divino tesoro..!!!!
ResponderEliminarEl pollo pera......