En aquel tiempo, la Venerable Hermana Pilar y Vuestro Señor Abad pusieron rumbo a la Villa de Sanlúcar de Barrameda. Allí, junto al castillo, nos esperaba un guía de excepción: el Venerable Hermano Andrés. Era el III día antes de las nonas de septiembre del año 2011 AD, día dedicado a Saturno.
El Venerable nos llevó a almorzar al refectorio del Bar El Arquillo, donde comimos un marisco extraordinario a un precio sorprendentemente económico. Para encontrar bujíos así, hace falta un guía como nuestro Reverendo Hermano.
Acto seguido, dimos un paseo por la Villa y visitamos el Castillo de Santiago, que bien merece un alto en el camino. Y como colofón, el Venerable nos llevó al Hotel Duques de Medina Sidonia, en el Palacio Ducal, un lugar preciosista e imponente. Dimos los Fratres una vuelta por sus dependencias y fumamos, por invitación de nuestro Venerable Hermano. Después buscamos a la encargada, amiga del Venerable y que le había ofrecido participar en un proyecto profesional nada menos que en la biblioteca de la Duquesa. Pero la encargada estaba aquel día de descanso y no nos la pudo presentar. Otra vez será. Así que tomamos café en aquel ambiente exquisito y refinado, impregnado de buen gusto.
Superior.
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