En aquel tiempo, a pesar de que la pandemia de COVID-19 estaba remitiendo (aquello que se decía de "doblegar la curva"), aún existían medidas obligatorias y era recomendable reunirse al aire libre. Después de la dureza del confinamiento, los Fratres estábamos deseosos de celebrar nuestra tradicional Comida de Navidad (aunque en esta ocasión ya había pasado Año Nuevo), y nos congregamos en un refectorio a cielo abierto: el Kiosko Santa Justa. Hacía frío, como correspondía a la fecha, pero el Sol calentaba y el tiempo resultaba agradable.
Fue ese día cuando el Venerable Hermano Antonio presentó ante la Abadía a la Novicia Luz, que con gran júbilo y devoción tomó los votos y pasó a formar parte de la Congregación, ostentando desde entonces la dignidad de Venerable.
Corrían tiempos difíciles, y fue una alegría reencontrarnos para compartir la mesa por Navidad.

Ésta vez, salimos en la foto....elmaestro
ResponderEliminarNo te iba a tocar siempre del otro lado de la cámara 🤣🤣🤣
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