Dramatis personae: José María P. y Alba, Mari Ángeles y Alejandra, María, Myriam y Alma, Pilar, Vuestro Señor Abad.
En aquel tiempo, los Fratres fuimos a almorzar a un Restaurante que nos gustaba especialmente y que nos traía grata memoria de venerables andanzas juveniles: el San Marco Santa Cruz. Como antaño, se dispuso el refectorio de manera que compartiéramos una mesa redonda, algo muy apropiado para las reuniones de nuestra Santa y Respetable Congregación.
Antes de servir la comida (que estuvo a la notable altura de siempre), pedimos a los amables camareros que nos tomaran una foto para inmortalizar aquel momento de hermandad. Y merced al espejo que dominaba la sala, sin pretenderlo, también ellos posaron para la eternidad:
- Por favor, Venerables, miren hacia aquí y sonrían...

Qué favorecidos y qué cambiados estáis gracias a la inteligencia natural del Abate que se toma el chocolate....
ResponderEliminarMuy conseguida la foto. Aparecen las tres novicias y hay otra hermana que creo que es de otra congregación, diría yo que del convento de Santa Teresa de Jesús, que se ha unido a dicho almuerzo.
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